Los procesos migratorios se han complicado tanto hoy en día, que los inmigrantes se las ingenian como pueden para intentar entrar en el país deseado en busca de una mejor vida.

La Guardia Civil española localizó en la aduana de Melilla, en la frontera con el norte de África a un inmigrante irregular oculto en el interior de una maleta de ruedas y detuvo al portador de la misma, un ciudadano de nacionalidad marroquí con residencia en España.

Los hechos ocurrieron por la noche, cuando el tráfico de personas que entran y salen de España disminuye.

Un hombre intentó cruzar a pie la frontera con una maleta de grandes dimensiones que llamó la atención de la policía.

Al parecer, según la policía, la maleta pesaba demasiado, con lo que hombre la iba arrastrando por el piso y con el peso mal distribuido, lo que levantó las sospechas de los oficiales.

Al ser reclamado por la policía sobre la maleta, el hombre empezó a correr, pero fue alcanzado por los agentes, quienes al abrirla, vieron con sorpresa, que se trataba de una persona.

El portador de la maleta fue detenido y el joven que viajaba en su interior puesto en el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes.