Un asustado ciervo se convirtió en el improvisado pasajero de un autobús público del estado de Pensilvania, tras chocar con el cristal delantero, romperlo y caer dentro del vehículo.

Como puede observarse en la grabación de la cámara del bus, pese al fuerte golpe, el animal consigue mantenerse con vida y no muestra síntomas de estar herido, tratando rápidamente de huir desesperado, aunque su patente nerviosismo se lo impide.

Tras fracasar en su primer intento de salir a través de la luna delantera por donde había entrado, el rumiante comienza a desplazarse a lo largo del autocar saltando sobre los asientos o golpeándose con puertas y ventanas sin lograr su objetivo.

Pero la rápida reacción del conductor, que abre la puerta delantera del bus tras detener el mismo, permitiendo al animal volver a su habitat, impidió que el susto tuviese consecuencias más graves.

El ciervo abandonó el bus como si de un pasajero más se tratara y se perdió por la vereda de la carretera adentrándose de nuevo en el bosque.

El incidente, que, además de al ciervo, sorprendió al conductor y al único pasajero que en esos momentos viajaba a bordo, obligará a los responsables del transporte público a llevar el vehículo al taller para reparar los desperfectos causados por el impacto.