LOS ÁNGELES (California) - Dos centros educativos del sur de California están en el centro de polmicas y por razones muy diferentes.

El primer caso es el de la Universidad del Sur de California, donde le han puesto un alto a las fiestas sin control que se hacen en las casas de fraternidades.

Ahora los interesados en este tipo de eventos sociales, tendrán que pedir permiso a las autoridades escolares, y además tendrán una hora lmite, todo como resultado del ataque a una estudiante la semana pasada.

La otra situación se vive en la escuela preparatoria Downey, donde lloran la muerte de un estudiante llamado Dodi Soza.

Este menor cayo fulminado durante un juego deportivo y se confirmo que después de dos días agonizando, perdió la batalla de la vida y murió.

Autoridades esperan el resultado de una autopsia para anunciar la causa exacta de muerte.