Una escuela de Los Ángeles estrena nuevas medidas de seguridad, algo que ya está causando controversia en muchos residentes.

Se trata de la Universidad del Sur de California, que ahora cerrará el paso a sus instalaciones de 9 p.m. a 6 a.m.

Esto quiere decir que en esas horas, las únicas personas que podrán transitar por USC serán estudiantes, maestros, empleados e invitados.

En cada punto de entrada se tendrá a guardias, se pedirá identificación a toda persona y hasta se grabara el número de placas de los autos que entren y salgan.

Con esto quieren evitar incidentes de violencia como el ocurrido el pasado mes de octubre, cuando un tiroteo provocó momentos de horror entre cientos de estudiantes.

Este nuevo plan no ha sido bien recibido por muchos vecinos del área de USC, que hasta hoy podían caminar cada noche entre los edificios para cortar camino, pero ahora tendrán que rodear la escuela por las noches.