WASHINGTON— Una iniciativa de ley que busca promulgar cambios drásticos al sistema de inmigración de Estados Unidos y ofrecer una vía hacia la ciudadanía a unos 11 millones de inmigrantes que se encuentran en el país sin permiso enfrenta su primera prueba en el Congreso.

La Comisión Judicial del Senado empezará a analizar los cambios propuestos al proyecto, de 844 páginas. Hay cerca de 300 enmiendas pendientes en un rango amplio de asuntos, que incluyen seguridad fronteriza y aplicación de la ley en los lugares de trabajo, junto con medidas impulsadas por los demócratas para hacer que la legislación sea más cordial con las familias de los inmigrantes.

Se espera que la sesión especial de la Comisión dure aproximadamente dos semanas.

Un interrogante será si los cuatro miembros de la Comisión que también integran la llamada Banda los Ocho senadores que crearon la iniciativa pueden mantenerse cohesionados para proteger el proyecto frente a los intentos por socavar las provisiones medulares de la iniciativa.

Los legisladores en cuestión son los demócratas Chuck Schumer de Nueva York y Dick Durbin de Illinois y los republicanos Lindsey Graham de Carolina de Sur y Jeff Flake de Arizona.

Su legislación busca reforzar la seguridad en las fronteras, proporcionar nuevas vías para que vengan trabajadores legalmente a Estados Unidos, castigos contra empleadores que contraten a personas que estén en el país sin permiso y ofrecer con el tiempo la ciudadanía a millones de personas sin permiso que ya residen en la nación.

Aunque el proyecto de ley permite que el asunto de la ciudadanía siga adelante sólo después de cumplir ciertos objetivos de protección fronteriza, esos "detonadores" no han probado ser suficientemente convincentes para muchos legisladores del Partido Republicano.

Es probable que los primeros conflictos en la sesión de la Comisión se centren en ese asunto, según la agenda presentada por el senador demócrata de Vermont Patrick Leahy, presidente del panel.

Incluso uno de los autores de la iniciativa de ley, el senador republicano Marco Rubio, ha dicho que las medidas fronterizas necesitan ser más fuertes, así que se pueden aceptar algunos cambios. Sin embargo, las medidas ofrecidas por algunos senadores republicanos cambiarían drásticamente los compromisos logrados con delicadeza de la iniciativa de una manera que sus autores probablemente no aceptarán.

Por ejemplo, el senador por Iowa Charles Grassley, principal republicano en la comisión, presentó una enmienda para prohibir que cualquiera obtenga estatus legal hasta que el departamento de Seguridad Nacional haya mantenido un " control efectivo" de la frontera durante seis meses, un estándar potencialmente difícil de conseguir, dependiendo de cómo sea definido.

Tales medidas "están diseñadas para socavar componentes cruciales de la iniciativa de ley", dijo el miércoles a reporteros en conferencia telefónica Mary Giovagnoli, directora del Centro de Política de Inmigración, el cual apoya la legislación.