BIRMINGHAM, Alabama — Mitt Romney se esfuerza para sellar su estatus de líder en la contienda por la candidatura presidencial republicana con una, hasta el momento, esquiva victoria en el sur profundo.

La cerrada contienda en las primarias en Alabama y Luisiana le dan al ex gobernador de Massachusetts una oportunidad clave en una región que ha tardado en apoyarlo. Las primarias del martes también están a punto de dar un posible veredicto final a la candidatura de Newt Gingrich, que se ha basado en el sur del país.

Con los sondeos que muestran una contienda inesperadamente cerrada en los principales estados conservadores, Romney hizo una aparición de campaña el lunes en Alabama —un claro indicio de que espera una potencial victoria ahí.

De nuevo en la lucha por ser el principal contendiente conservador ante Romney, tanto Gingrich como Rick Santorum hablaron en un foro de energía en Misisipi y respondieron preguntas sobre la religión en la vida pública en un foro presidencial en Birmingham, Alabama. Ambos atacaron fuerte al presidente Barack Obama, mientras que Santorum tildó de "patética" la política exterior del presidente, Gingrich se mofó de Obama al referirse a él como "presidente alga", debido a un discurso de energía en el que Obama habló de una investigación que permitiría algún día generar petróleo y gas a partir de algas.

Gingrich enfocó su campaña en los crecientes precios de la gasolina en semanas recientes, y ha prometido que de ser electo reduciría el precio a 2,50 dólares por galón.

El enfrentamiento en el sur se da al tiempo que nuevos sondeos muestran una caída en la aprobación del presidente Obama en medio de los precios alzistas de la gasolina en las bombas y la renovada turbulencia en el Medio Oriente.

Un sondeo realizado entre el diario Washington Post y la cadena de televisión ABC News mostró que 46% de los encuestados aprobaron la manera en que se ha desempeñado el presidente, y 50% lo desaprueban.

Una victoria, ya sea en Misisipí o Alabama, podría ser un gran paso para Romney, sofocando las preocupaciones de que el graduado de Harvard y oriundo de la costa este de Estados Unidos no pueda ganarse a los votantes más conservadores del partido.