MEXICO -- El ganador de las elecciones presidenciales de México, Enrique Peña Nieto, anunció el miércoles un primer equipo de trabajo que se encargará de defender jurídicamente su triunfo y delineará las reformas que prometió durante la campaña.

Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló que el grupo de trabajo con tres coordinadores estará activo hasta que el tribunal electoral valide los resultados electorales y a partir de entonces nombrará un equipo formal de transición que trabajaría con el gobierno saliente del presidente Felipe Calderón.

En un mensaje a la prensa, Peña Nieto informó que Luis Videgaray, quien fue su coordinador de campaña, será el coordinador de temas de políticas públicas que entre otras cosas comenzará a preparar proyectos de reformas.

Dijo que designó al senador Jesús Murillo Karam como el responsable de la "defensa jurídica" de su triunfo ante el tribunal electoral, luego de que la izquierda anticipara que el jueves impugnará los resultados de la elección del 1 de julio al considerar que hubo irregularidades como la compra de votos a favor de Peña Nieto.

También nombró a Miguel Osorio Chong, miembro de la directiva del PRI, como responsable de la coordinación de diálogo y acuerdos políticos.

El conteo final del Instituto Federal Electoral señaló que el triunfador de los comicios presidenciales fue Peña Nieto, con 38,21% de la votación; seguido de Andrés Manuel López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, que obtuvo 31,59% de los sufragios.

Tras recibir las impugnaciones, el tribunal electoral tiene hasta principios de septiembre para validar o no los resultados de los comicios.

El nuevo presidente debe asumir el poder el 1 de diciembre.

López Obrador sostiene que se habrían comprado unos cinco millones de votos para favorecer al PRI y ha dicho que se encuentra en la recopilación de las pruebas para presentarlas el jueves ante las autoridades electorales.

"Mi partido y en lo personal hemos actuado con respeto a la legalidad, con respeto a las leyes", aseguró Peña Nieto.

Añadió que ahora "a mi partido habrá de corresponder en esta etapa defender nuestro triunfo" y confió en que el tribunal ratifique su victoria. Salvo el izquierdista, los otros dos contendientes a la presidencia han reconocido su derrota e incluso Peña Nieto ha recibido la felicitación de varios líderes mundiales.

En la elección del 1 de julio, los mexicanos también votaron para renovar el Congreso bicameral y aunque las primeras proyecciones señalan que el PRI se encamina a ser la primera fuerza, no tendrá la mayoría suficiente para sacar adelante reformas y lo obligará a negociar con otros partidos.

Peña Nieto dijo el miércoles que las primeras estimaciones de los resultados legislativos expresan un mensaje de los ciudadanos. "Han ordenado compartir la responsabilidad en el Congreso de la Unión al haber definido con su voto que la integración del Congreso sea plural, sin mayorías absolutas para ningún partido político", señaló.

El ganador de la elección presidencial dijo que buscará privilegiar las coincidencias entre los distintos partidos, a los que escuchará.

Por lo pronto, convocó a partidos y ciudadanos en general a aportar propuestas para algunos proyectos iniciales que, consideró, son compartidos y que incluye la creación de una comisión nacional anticorrupción y de un órgano que supervise la contratación de publicidad entre los gobiernos y los medios de comunicación.

El PRI, que gobernó el país entre 1929 y 2000, es considerado por sus críticos como un partido caracterizado por prácticas autoritarias y corruptas, aunque Peña Nieto ha insistido que él como miembro de una nueva generación de políticos no planea restaurar viejas actitudes.

A lo largo de la campaña, además, la izquierda acusó a Peña Nieto de haber sido favorecido por la televisión, en particular la cadena Televisa, desde que fue gobernador del populoso Estado de México (entre 2005 y 2011) y durante la propia campaña, lo cual fue negado tanto por el político del PRI como de la televisora.