NGATAKI, Nueva Zelanda— Bob Edwards nació antes de que el primer Modelo T saliera de la fábrica de Henry Ford en Detroit. 

 
Aprendió a conducir en un automóvil francés que tenía palanca en lugar de volante. Y todavía anda en los caminos, sólo que ahora con una Mitsubishi roja de tracción en las cuatro ruedas.
 
El conductor con licencia más anciano de Nueva Zelanda, y uno de los de mayor edad en el mundo, ha conducido 88 de sus 105 años y no planea dejarlo de hacer, al igual que hacer ejercicio cada mañana en el gimnasio de su casa y cocinar regularmente para él y su esposa.
 
"De hecho, no creo estar viejo", dice Edwards. "No realmente".
Solo ha estado en un choque en toda su vida y solo lo han multado una vez por exceso de velocidad.
 
Edwards opina que para muchos ancianos quedarse con su licencia les permite mantener su independencia, movilidad y dignidad.
 
Según los Récord Mundiales Guiness, el conductor más anciano del mundo fue el estadounidense Fred Hale, quien condujo hasta los 108 años en 1998.
 
En Nueva Zelanda, los conductores mayores de 80 años deben someterse a chequeos de salud y de la vista cada dos años para mantener su licencia.
 
Edwards conduce tres veces a la semana hasta una tienda a nueve millas y ocasionalmente maneja un poco más para ir a una cita médica o visitar a los amigos.
 
Sacó su primera licencia en 1925 a los 17 años.