A pesar de que el 2012 terminó con sobresaltos y episodios de gran tristeza,  el mundo entero se unió para despedir el viejo año y recibir lleno de esperanza el 2013.

Los fuegos artificiales y el champán no pudieron faltar para marcar el inicio de lo que representa un nuevo comienzo. 

En Estados Unidos algunos lo hicieron en grande, como los que se congregaron para ver La Gran Naranja del Año en Miami, o la esfera de Año Nuevo en Times Square en Nueva York.

Otros, prefirieron hacerlo en hoteles o restaurantes. Mientras que algunos le dieron la bienvenida al año nuevo en su hogar.

Sin embargo, sin importar la manera de celebrarlo, en muchos estadounidenses reinó el espíritu de reflexión, sensibles ante los acontecimientos del 2012, y con el deseo de que este 2013 sea un año de unidad y paz.