Una casa inflable de juego con tres niños que se encontraban en su interior fue levantada de la tierra por los fuertes vientos que azotaban la zona en el momento del suceso.

Los pequeños, de edades entre los cinco y los diez años cayeron al suelo desde una altura de unos 15 o 20 pies.

Dos de ellos resultaron gravemente heridos y fueron trasladados a un hospital mientras que el tercero sufrió heridas leves.

El raro incidente sucedió al norte del estado de Nueva York y según testigos, la casa se elevó hasta unos 50 pies.

Las autoridades investigan ahora cómo pudo elevarse tanto la caseta de juego y si cumplía o no las medidas de seguridad cuando fue montada.

Los niños, muy asustados, seguro no olvidarán el que posiblemente fue el juego más peligroso de su vida.