Los principales líderes del Senado avanzaron el domingo a trompicones hacia un acuerdo que evite una subida de impuestos este martes, en una jornada marcada por concesiones y la intervención directa de la Casa Blanca.

Al acercarse la "hora cero" este lunes a medianoche para una subida de impuestos y masivos recortes del gasto público, escenario conocido como "abismo fiscal", ambos partidos expresaron optimismo sobre un pacto bipartidista, si bien las negociaciones a puerta cerrada sufrieron altibajos y corren peligro de descarrilar.

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, cerró el domingo la sesión de la Cámara Alta, pero expresó confianza en que tenga algún anuncio este lunes para las once de la mañana.

"Tendremos más anuncios, quizá a las once de la mañana. Desde luego es lo que espero", dijo Reid, aunque dejó claro que las negociaciones continuarán entre ambos partidos.

La meta es impedir un alza en los impuestos que afectará a los bolsillos de todos los estadounidenses y recortes fiscales que golpearán a todos los programas federales, incluyendo el Pentágono. Según los expertos, eso sumiría al país en una nueva recesión en 2013.

"Aún existe una distancia significativa entre ambos lados, pero las negociaciones continúan. Aún hay tiempo de lograr un acuerdo", afirmó Reid, quien se manifestó "esperanzado pero realista".

Tanto Reid como el líder de la minoría republicana del Senado, Mitch McConnell, han mantenido febriles negociaciones en las que incluso intervinieron, por vía telefónica con ambos senadores, el presidente Barack Obama y el vicepresidente Joe Biden.

McConnell pidió la ayuda de Biden para destrabar las negociaciones, y Reid mantuvo estrechas consultas con Obama, quien el mismo domingo, en un programa de la cadena televisiva NBC, responsabilizó a la oposición por el punto muerto en el diálogo fiscal.

En el vaivén de ofertas, concesiones y recriminaciones durante todo el fin de semana, los republicanos han aceptado retirar su exigencia de recortar los beneficios del sistema de Seguro Social (pensiones).

El senador republicano de Arizona, John McCain, reconoció que sería una mala idea recortar esos beneficios con un método de actualización vinculado al índice CPI que, en realidad, reduciría los ajustes por el aumento del costo de vida.

"El CPI tiene que eliminarse de la mesa porque no podemos ganar nada al contraponer los beneficios de los ancianos con los recortes tributarios para los ricos", dijo McCain.

A su vez, los demócratas han aceptado elevar de $250,000 a $400,000 el techo de rentas por debajo del cual se prorrogarían las reducciones fiscales de la era del presidente George W. Bush, pese a que los republicanos prefieren que la prórroga se extienda incluso a los más ricos.