Las instalaciones de una estancia para personas que son sorprendidas manejando en estado de ebriedad, mejor conocida como “El Torito VIP”, es todo lo contrario a un castigo.

Y es que dicha estancia hace que las personas que lleguen al lugar, se sientan como “en casa”, con unos sillones cómodos, televisión de plasma,  cuarto separados para hombres y mujeres, lavamanos, un comedor para que los familiares les lleven comida y muy pronto, hasta ellos mismos tendrán comida para curar la “cruda”.

“El Torito VIP” está en Tlalneplanta, Estado de México,  y es el mismo director del operativo el que no quiere castigar a los conductores ebrios.

“Se busca que no sea una cuestión sancionadora. Simplemente hay que decirles: hay que cuidarnos, hay que ser responsables”, dijo Ricardo Carmona, director de vialidad y tránsito.

Se reporta que muchos de los jóvenes que acaban en éste lugar, en vez de estar preocupados e incómodos por estar detenidos, llegan a seguir la fiesta y la alegría continúa con el contagio de los demás detenidos y con la influencia del alcohol.