El presidente de México, Enrique Peña Nieto, habló por teléfono con el presidente estadounidense Barack Obama, quien se comprometió a investigar el presunto espionaje en contra del mandatario mexicano. 

El tema era inevitable. Tanto el presidente estadounidense como su homólogo mexicano participan en la Cumbre de líderes G20 en San Petesburgo, Rusia, y muchos vaticinaban que Obama tendría que rendir cuentas.

Según la agencia Notimex, la llamada de Peña Nieto a Obama se efectuó luego de que la cancillería mexicana llamara al embajador de Estados Unidos, Anthony Wayne, para hablar sobre el supuesto espionaje contra el presidente mexicano cuando éste era candidato a la presidencia.

A principios de este mes el gobierno de México citó al embajador de Estados Unidos para exigir una "investigación exhaustiva" ante revelaciones de que la Agencia de Seguridad Nacional interceptó mensajes del presidente Enrique Peña Nieto.

El revuelo comenzó cuando el periodista estadounidense Glenn Greenwald dijo en un noticiario televisivo en Brasil que documentos obtenidos por el ex agente de la agencia de seguridad Edward Snowden revelan que se leyeron mensajes de correo electrónico de Peña Nieto y se interceptaron comunicaciones de la homóloga brasileña Dilma Rousseff.

Peña Nieto dijo en entrevista con los medios que de ser cierto que hubo espionaje, tendrá el gobierno estadounidense que explicar  “quiénes, cómo y de qué manera lo hicieron”.