Antes pasaba en los ranchos, después en las ciudades pequeñas y ahora pasa hasta en las mismísimas capitales. El rapto de novias es cada vez más común en México. 
 
Es por eso que Puebla ha decido tomar medidas severas para eliminar el robo de las mujeres y en vez de considerarlo como rapto, lo elevaron a “la privación ilegal de la libertad con propósito sexual”, lo cual se castigaría con cárcel, de acuerdo a CNN.
 
La iniciativa indica que el hombre que se robe a la novia, podría pasar hasta tres años en la cárcel por privar a una mujer de su libertad, si no tuvo relaciones sexuales con la víctima.  
 
Por lo contrario, si el hombre se robó a la mujer y la violó, éste podría pasar cinco años tras las rejas. 
 
Según informes, dicho Estado será el cuarto  en el país que castigue con cárcel a los raptores de novias y que lo consideren como un delito de “trata de personas” y no simplemente un problema familiar. 
 
El Congreso aprobó la nueva medida con 39 votos a favor y el principal impulsor de la iniciativa fue Gerardo Mejía, quien dijo que los hombres engañan a las mujeres, se las roban y en muchos casos acaban siendo víctimas de prostitución y abuso.