La Casa Blanca descarta que a los "dreamers" se les permita permanecer en los Estados Unidos y que como parte de una nueva política federal, sean elegibles para la cobertura de seguro médico de acuerdo al nuevo plan de salud.

La decisión ha enfurecido a muchos defensores de los hispanos y los inmigrantes. Ellos dicen que las restricciones no se corresponden con los recientes elogios de Obama hacia los jóvenes inmigrantes.

El 15 de junio, el presidente anunció que cientos de miles de inmigrantes ilegales que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, que asistieron a la escuela aquí y reunieron ciertos requisitos
se les permita permanecer en el país sin temor a ser deportados.

Algunos interpretar que una vez concedida la "Acción Diferida" como alivio temporal, podrían definirse como residentes "legales" haciéndolos elegibles para recibir subsidios del gobierno o para comprar un seguro privado, una parte central de la nueva ley de salud. Pero el gobierno emitió una norma a finales de agosto que excluye específicamente a los inmigrantes jóvenes de la definición de "legales".

Al mismo tiempo, en una carta a las autoridades de salud del estado, el gobierno dijo que los inmigrantes jóvenes, a quienes se les haya concedido un aplazamiento de la deportación "no serán elegibles" para Medicaid o el Programa de Seguro Médico para Niños. Funcionarios del gobierno explicaron su punto de vista y dijeron que vieron esta iniciativa de inmigración como un asunto separado de la cobertura de salud.

Un reconocido periódico de circulación nacional, recoge el testimonio de Kathleen Sebelius, "la política de deportación diferida, nunca tuvo la intención de otorgar elegibilidad para los beneficios federales de la salud".

La Casa Blanca describe la iniciativa de la "Acción Diferida" como un ejercicio de discreción del fiscal", es decir permite a las policías enfocarse en los inmigrantes que representen una amenaza a la seguridad nacional.

Jennifer M. Ng'andu, especialista en políticas de salud en el Consejo Nacional de La Raza, un grupo de derechos hispanos, dijo: "No entendemos por qué el gobierno decidió hacer esto.

Se está proporcionando ayuda de inmigración a los niños y jóvenes para que puedan integrarse plenamente a la sociedad. Al mismo tiempo, se les está dejando fuera del sistema de atención de salud para que no se conviertan en miembros productivos de la sociedad".