Según el diccionario ese de la Real Academia Española, un inmigrante es el que siendo natural de un país, llega a otra nación para establecerse en ella, con la idea de formar nuevas colonias o vivir en las que ya están formadas. 
 
Pero quienes vinimos a vivir a este país, o el que sale del suyo para encontrar una nueva vida en otro, sabemos muy bien que es mucho más que eso. Ser inmigrante es una aventura. La aventura de dejar tu país, a veces voluntariamente, otras veces forzado por razones políticas, siguiendo el sueño de conocer otra cultura o simplemente y hablando claro, por la esperanza de una buen trabajo. Son tantas las razones y, sin importar mucho cuál haya sido la tuya, la realidad es que hoy estás en suelo extraño.
 
Esta adaptación puede ser estresante. No conoces las leyes del país, no dominas el idioma, quizás tienes que desempeñar trabajos que nunca hubieras encarado en tu país, has sufrido la ausencia de familiares y amigos... En otras palabras, a veces sientes que te traga la tierra.
 
Pero más allá de todo esto, ser inmigrante es también ser valiente. Es tener el coraje de decir adiós a lo familiar para abrir la puerta de lo inesperado. Es abrazar la nueva oportunidad que nos da la vida, la oportunidad de comenzar de nuevo.

Así que aviéntate, date un golpe en el pecho y felicítate. Ya estás aquí, y si recién llegas, recuerda que las cosas se hacen "de a poquito", pero hay que hacerlas.
 
¡Para que veas que no siempre te puedes dejar llevar por el diccionario! Ahora cuéntanos tú: ¿Qué otra definición de inmigrante conoces? ¿Cómo podrías definirte luego de venir a vivir a este país? ¡Escríbenos más abajo!