WASHINGTON -  La agencia estadounidense de seguridad nacional responsable de devolver a inmigrantes que entran en el país de forma ilegal se quedará sin dinero a mediados de agosto a menos que el Congreso apruebe la petición de emergencia del presidente, Barack Obama, de 3,700 millones de dólares extra para ayudar a gestionar una oleada de niños inmigrantes que cruza la frontera de forma ilegal y sin sus padres, según el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson.

Además, el organismo de Aduanas y Protección de Fronteras, del que dependen los más de 20,000 agentes de la patrulla fronteriza responsables de detener a los que cruzan, se quedará sin dinero a mediados de septiembre al ritmo actual, dijo el jueves Johnson al Comité de Apropiaciones del senado en su defensa de la petición de presupuesto de emergencia.

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Johnson dijo que si las dos agencias afectadas se quedan sin dinero, el Departamento de Seguridad Nacional "tendría que desviar fondos significativos de otros problemas clave sólo para mantener las operaciones".

Mientras Johnson y otros miembros del gobierno, como la secretaria de Salud y Servicios Humanitarios, Sylvia Burwell, apoyaban la solicitud de dinero, el jueves se atisbó un principio de compromiso para conseguir deportaciones más rápidas de los menores que llegan de Centroamérica. Más de 57,000 niños, en su mayoría centroamericanos, han sido atrapados al cruzar la frontera con México desde el 1 de octubre.

Los republicanos pidieron deportaciones más rápidas de niños inmigrantes centroamericanos, algo que la Casa Blanca había apoyado en un principio pero dejó fuera de su propuesta de gastos de emergencia después de recibir quejas de defensores de los inmigrantes y algunos demócratas. El jueves, los líderes demócratas de ambas cámaras dejaron la puerta abierta a deportaciones más veloces.

Johnson dijo que tener "discreción" para poder mover más deprisa a los menores a sus países de origen ayudaría a Seguridad Nacional a gestionar el flujo de llegadas.

El plan afecta a una ley aprobada en 2008 para proteger a las víctimas del tráfico y la explotación sexual, y que requiere audiencias judiciales para los jóvenes inmigrantes que llegan a Estados Unidos desde países "no contiguos", es decir, cualquier otro que México o Canadá.

Pero algunos demócratas destacados se opusieron al plan de agilizar las deportaciones, apuntando a nuevas batallas antes de que se llegue a un acuerdo.

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