Varios inmigrantes sin autorización legal y sus simpatizantes se dedicaron el lunes adecentar los jardines, recoger la basura y cubrir las pintadas cerca del Capitolio de Arizona en honor del activista de los derechos laborales César Chávez.

Los inmigrantes dijeron que deseaban demostrar a sus detractores que forman parte de la comunidad sin importar su situación migratoria. Armados con herramientas de jardinería, bolsas para la basura y latas de pintura en aerosol, se dispersaron por vecindarios de bajos ingresos cerca del Congreso estatal y retiraron basura y limpiaron grafitis de los callejones.

"Ustedes continúan hoy con el trabajo de mi abuelo", dijo Alejandro Chávez, nieto del fallecido líder de los derechos civiles nacido en Arizona. El Día de César Chávez este domingo, en honor a su cumpleaños.

Los inmigrantes también utilizaron la ocasión de trabajos comunitarios para pedir una amplia reforma de la ley de inmigración.

Jessica García, de 20 años, nació en Estados Unidos pero sus dos hermanas y padres no cuentan con documentos migratorios y han vivido en el estado por décadas. La joven dijo que ella y su madre acudieron a la jornada de limpieza comunitaria para ayudar a fortalecer el apoyo a una reforma migratoria.

"Pienso en mis hermanas y padres, y quiero ayudarlos", dijo García.

El presidente Barack Obama pidió al Congreso que le mande un proyecto de ley sobre inmigración que ofrezca a unos 11 millones de inmigrantes sin permiso legal un camino a la ciudadanía.

Arizona tiene una de las leyes contra la inmigración sin autorización más duras del país.

El legislador estatal demócrata Rubén Gallego dijo a los jóvenes que participaron que su activismo ha ayudado a hacer avanzar el debate nacional sobre una reforma migratoria.

"Esto ha ido más allá del tema de la raza", indicó. "Este es un tema de justicia social".