Una mujer hispana e indocumentada, que vive en Miami dice tener pruebas contundentes contra Luis Hernández, un oficial de policía, arrestado y sin derecho a fianza, luego que le impusieran cargos de secuestro armado y agresión sexual.

El abogado de la víctima, en exclusiva, dice que la mujer quedó "muy afectada y teme por su seguridad".

Todo inició en noviembre del 2011, cuando la mujer fue arrestada tras una disputa en un bar. En lugar de trasladarla al centro de detención, la llevó a un estacionamiento y allí, presuntamente la obligó a practicarle sexo oral.