Es de noche, hace frío y solo se oye el sonido de sirenas, los ladridos de perros y otros animales, y los gritos amenazantes de los policías fronterizos que, sin piedad, intentan encontrar a los indocumentados escondidos en un lugar cercano a la frontera entre México y EEUU.

Este escenario real, es el pan de cada día para cientos de inmigrantes que intentan llegar a EEUU para empezar una mejor vida, pero también es una atracción que ofrece el parque Eco Alberto, en el estado de Hidalgo a sus visitantes.

El tour, que vale unos $20, permite recrear el escenario por el que tienen que pasar los inmigrantes que intentan cruzar la frontera y experimentar las sensaciones con las que se encuentran en la realidad.

La caminata consiste en un "coyote" que guía a los visitantes hasta una falsa frontera en la que los participantes escondidos tienen que soportar todo tipo de situaciones; El miedo a ser atrapados, a ser robados por ladrones, a ser mordidos por algún animal, pasar sed, hambre, miedo...

Un “coyote” guía a los grupos –conformados principalmente por estudiantes– a una frontera falsa inmersa en el bosque. Por tres horas, durante la noche, los turistas deberán soportar el sonido de sirenas, ladridos de perros, ataques de ladrones y los gritos amenazantes de los policías fronterizos. Más que divertir, el objetivo es disuadir a los jóvenes de que realicen este peligroso viaje.

El paseo comienza a las 20.00 horas y suele terminar a las 2.00 de la madrugada e incluye que los turistas se arrastren por el piso, atraviesen túneles, se escondan en campos de maíz e incluso sean secuestrados por "polleros" (traficante de personas) ficticios.

Más que divertir, el objetivo es disuadir a los jóvenes de que realicen este peligroso viaje y ver los peligros a los que se exponen, desde ser deportados, hasta la muerte, en el peor de los casos.