La actriz America Ferrera se unió a la indignación que provocó el juego "Atrapa a un inmigrante ilegal", planeado para este miércoles en la Universidad de Texas, en Austin, pero cancelado debido a la presión de varios sectores.

Con megáfono en mano, la actriz, conocida por su papel en "Ugly Betty", se refirió a los 11 millones de indocumentados pendientes de una reforma migratoria.

Ferrera, de origen hispano, se unió a la manifestación de los "dreamers" de esta universidad en contra del juego, y como forma de presión al Congreso y a los republicanos por un camino a la ciudadanía.

Iguales episodios se vivieron en Washington DC, al frente de la casa del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, y cerca del Capitolio, donde se realiza una huelga de hambre.

Fueron varias las protestas con un mismo objetivo: una reforma migratoria, y ocurrieron un día después de que el presidente Barack Obama reiterara que aceptaba una reforma por partes, siempre y cuando ésta incluya un camino a la ciudadanía. Declaraciones que sentaron mal entre algunos activistas pro reforma.