ANAHEIM (California) - El vecindario donde la policía mató el fin de semana a un hispano desarmado y residentes airados se enfrentaron a las autoridades se ubica cerca de Disneyland, pero a un mundo de distancia de la alegría que representa este lugar.

Tras otro homicidio en el que estuvo implicado un agente y en el que el caído supuestamente había disparado, los residentes de esta ciudad de 336,000 habitantes se preguntan por qué la policía recurrió a la fuerza letal y reprimió a los manifestantes con disparos de balas de gas pimienta y de municiones blandas.

Los homicidios a tiros en los que están implicados policías suman seis en lo que va del año, una cifra mayor respecto de la de cuatro de 2011, dijo el sargento de la policía de Anaheim, Bob Dunn. Cinco de los incidentes ocurridos este año han sido fatales.

"Me preocupa cuando tenemos a un asunto de disparos en el que estuvo implicado un agente", señaló el jefe de la policía, John Welter, quien afirmó que considera que un incremento en los delitos relacionados con las pandillas en los últimos ocho a 10 meses propició el aumento.

"Al parecer aumentó la violencia entre las pandillas. Como resultado, hemos incrementado nuestra unidad correspondiente, lo cual ha aumentado nuestro contacto con integrantes de las mismas", señaló.

Anaheim es una ciudad de contrastes que van desde casas lujosas en lo alto de las colinas hasta complejos de apartamentos muy atestados.

La ciudad, 40 kilómetros (25 millas) al sureste de Los Angeles, es conocida por su equipo de béisbol de los Angelinos, y sobre todo por Disneyland, que tiene fama mundial.

El alcalde de Anaheim, Tom Tait, pidió el lunes a agencias estatales y federales ayudar a la ciudad a investigar la muerte a tiros del hispano inerme a manos de la policía.

El alcalde emitió un comunicado solicitando a las oficinas de los procurador estatal y federal ayuda para una investigación completa e independiente.

El fin de semana, la policía se enfrentó con enojados residentes, en su mayoría hispanos, por la muerte de Manuel Díaz, de 25 años, quien fue muerto a tiros el sábado por la tarde.

Tait dijo que tras el tiroteo, la policía utilizó proyectiles con pimienta para dispersar una protesta y que un perro de la policía por accidente se soltó y corrió hacia la multitud.

El alcalde indicó que el departamento de policía también realizará una investigación interna.