Con cada cambio de temporada llega un desafío complicado para las mujeres: guardar la ropa de esa estación y acomodar en el vestidor la de la nueva. Aunque se dice a la ligera todas sabemos que no es una tarea sencilla. En esas ocasiones aprovechamos a deshacernos de lo que ya no nos entra o dejó de gustarnos, atiborramos el garage de cajas y valijas y pareciera que la ropa que vamos desempolvando estuviera roída, fuera de moda, obsoleta. Y llega el pánico.

Tranquila, tenemos algunos consejos imperdibles para ti. Johanna Jensen, del portal IniciativaT.com, te explica que la clave es tomarse un poco de tiempo y planear bien al guardar la ropa de verano. De esa manera, evitarás sorpresas desagradables y no perderás tiempo el próximo cambio de temporada.

Encuentra aquí algunas sugerencias que debes tomar en cuenta.