Cuando en una relación te sientes menospreciada, maltratada física o emocionalmente, no tienes voz ni voto, pero sí limitantes para salir, trabajar, contar con dinero, relacionarte con los demás o ver a tus seres queridos; es señal de que te encuentras dentro de la violencia doméstica. Salir de ella no es fácil, pero es primordial para tu bienestar. Hacerlo es posible y hay ayuda disponible.

Señales de alerta

La violencia doméstica no significa sólo golpes. Las parejas que aplican esta conducta con sus seres queridos, buscan tener control sobre ellos y lo hacen de muchas maneras. Comienza con episodios aislados de furia y de acuerdo con Healthy Minds, portal de la Sociedad Americana de Psiquiatría, continúan con un monitoreo enfermizo de la pareja, celos desmedidos y manipulación para asilarla del mundo.

La Línea Nacional sobre la Violencia Doméstica a la que puedes recurrir para obtener apoyo (1.800.799.7233), señala que estas actitudes se intensifican con el tiempo hasta llegar a las amenazas, humillaciones, insultos, daño a tus pertenencias o mascotas, agresiones físicas y/o sexuales y control sobre el dinero o las llaves del auto o de la casa.

Si estás en una relación donde te preocupan las reacciones de tu pareja, cuidas tu forma de actuar para evitar incidentes, sientes miedo de tu compañero, te encuentras aislada, no tienes dinero, recibes amenazas o has sido golpeada, es momento de tomar cartas en el asunto.

¿Qué puedes hacer?

El primer paso es reconocer la situación y deshacerte de la culpa. Womens Health, portal especializado en el bienestar de la mujer, remarca que las parejas que ejercen violencia doméstica responsabilizan a los demás por sus actos, sin embargo, tú no eres la causa de sus agresiones y mereces ser feliz y estar segura en tu hogar.

El miedo a lo que tu pareja pueda hacer, la incertidumbre de no tener a dónde ir, de no contar con recursos, o la vergüenza; pueden ser factores intimidantes, sin embargo tomar el paso es primordial para tu seguridad.

La Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica recomienda empezar por compartir el problema con personas de confianza y solicitar su apoyo. Mientras permanezcas en casa, la entidad sugiere identificar espacios seguros para guarecerte, evitando cuartos sin salida; así como, memorizar los teléfonos de las personas a las que puedas acudir, traer efectivo siempre contigo y establecer una palabra clave que los demás puedan identificar como señal de alarma.

Cuando estés decidida a dar el gran paso, implementa una estrategia para marcharte y ensáyala. Cuenta con una copia de las llaves del auto y consérvalo siempre con combustible. Ten listos dinero, ropa, medicinas y documentos indispensables como actas de nacimiento, credenciales de seguridad social, estados de cuenta bancarios y pólizas de seguro, entre otros.

Fuentes: Healthy Minds, Línea Nacional sobre la Violencia Doméstica, Womens Health, Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica