El chile es uno los alimentos típicos mexicanos, en los mercados se venden más de 40 variedades y una cocina tradicional no puede ser llamada así sin una o dos especies en la alacena. Se les come en caldo de jitomate, rellenos, en rajas con cremas, en mole, etc. La diversidad y la riqueza de los platillos preparados con este producto es impresionante.

Uno de los platos que más nos deleita a los mexicanos son los chiles rellenos, preparados con el típico chile poblano asado, relleno de queso o de carne, cubierto de un huevo batido y frito. De acuerdo con el sitio web de la cultura mexicana Mexico lindo y querido, el chile relleno es el resultado de una mezcla de "suerte de ingredientes indígenos y europeos: una fusión del vegetal nativo, con un relleno exterior de sardinas, queso o picadillo (carne de cerdo picada con pasas, nueces y condimentos). Y así es como los chiles rellenos se convirtieron en uno de los alimentos más solicitados de la sociedad mexicana".

Las abuelitas mexicanas son expertas en añadirle el toque distintivo a cada una de sus recetas y a continuación te contamos cómo prepararlos y algunas variantes.

Chiles rellenos de queso

Ingredientes: 

4 Chiles Poblanos
2 Huevos
Queso
Harina
Aceite

Los chiles se asan, se les quita la piel, las semillas, las venas y la abuela te recomienda que después los enjuagues con agua y sal.

Los chiles se rellenan con el queso y se cierran con la ayuda de un palillo, enseguida todo el chile se espolvorean de harina.

Bate las claras de huevo a punto de turron, agrega las yemas y sigue batiendo.

El aceite se calienta en una cacerola, los chiles enharinados se pasan por el huevo y después se ponen a freir, volteándolos para que se frían de los dos lados

Se sirven con salsa de jitomate y arroz blanco.

Consejos para preparar la salsa:

Se ponen a hervir los tomates.

Una vez que estén cocidos, se muelen en la licuadora con una poca de agua, el clavo, la pimienta, la canela y un diente de ajo, y la cucharadita de maicena.

Se coloca aceite de oliva en una cacerola, y cuando este caliente, se vacía  la licuadora , a través de una coladera.

Chiles rellenos al horno: Si sientes que es muy grasoso freírlos, puedes hacerlo de forma horneada cumpliendo el mismo procedimiento. Engrasamos un bol de pírex y ponemos los chiles rellenos ya envueltos en el huevo batido, y encima le agregamos el queso. Llevamos al horno precalentado a 250 grados y dejamos cocinar hasta que el huevo este a punto.

Una variante: Otra forma de hacer los chiles rellenos es ponerlos en un pírex engrasado y agregarles una salsa de tomate sencilla a base de cebolla, orégano y sal y pimienta a gusto. Llevar al horno hasta que la salsa hierva. Retirar y servir con arroz blanco.

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