El ambiente navideño no sólo depende de la decoración, los colores y texturas… ¡también depende del aroma que se respire en tu casa!

Ya sea con flores, plantas o sustancias aromáticas, las fragancias estimulan, revitalizan y generan esa magia tan especial de la Navidad. Te contamos qué aromas elegir, cómo combinarlos y, si te animas, te enseñamos a elaborarlos con tus propias manos. Toma nota.

1. El concepto. En Navidad, la gente elige aromas intensos y dulces, familiares, que abriguen y transmitan un poco de calor para celebrar y ganarle al frío.

2. La tradición. El uso de plantas y flores para aromatizar el hogar viene de la antigüedad: servía para ahuyentar espíritus, malas energías, alejar insectos, promover el bienestar y purificar el aire. ¿Acaso no necesitas exactamente lo mismo? Para ahorrar dinero y cuidar el planeta, te proponemos no comprar perfumes de ambiente sino que los elabores tú misma.

3. Las fragancias. La Navidad encierra sus propios aromas: la cocina tiene mucha presencia, los leños en la chimenea, el olor del árbol navideño y los adornos… La lavanda, por ejemplo, es un aroma típico de estas fechas, al igual que los cítricos, la manzanilla, el cedro, vainilla, romero, canela, chocolate, café…

4. Recuerda a tus abuelos. La lavanda tiene algo que siempre remite a los abuelos. Pon a hervir por unos minutos unas ramas de lavanda. Deja enfriar el caldo y, sin colarlo, distribúyelo en recipientes. Colócalos en el comedor y la sala de estar. Puedes pintarlos con motivos navideños, ayudada por tus hijos, para que no alteren la decoración.

5. La chimenea. Otro aroma infaltable de las fiestas es el de madera ardiendo mientras oyes el chisporroteo de las llamas. Si tienes el privilegio de tener una, al encenderla arroja al fuego unas cuantas cáscaras de limón o naranja. El aroma será refrescante y dulce.

6. Como recién horneado. El sabor que despide el horno cuando se está cocinando alguna exquisitez es único. No necesitas pasarte las fiestas en la cocina para lograrlo. Sé creativa: rocía canela y azúcar en un molde de aluminio y ponlo a fuego lento. El aroma envolverá toda la casa.

7. Velas. Utiliza también velas aromáticas de diferentes tipos y olores. No sólo las puedes comprar sino que también las puedes hacer con tus propias manos. En lugar de añadir sólo la cera durante el proceso de elaboración, incorpora esencias y aceites de rosa, caléndula, jengibre o sándalo. Las barritas de incienso son otra de las opciones para los amantes de la aromaterapia. La variedad es muy grande, todo depende de tu gusto.

8. Cómo distribuir los aromas. Puedes adquirir cestos de mimbre o utilizar platos cerámicos en los que colocarás las flores, hojas y especias que hayas elegido. Por ejemplo: hojas de eucalipto, ramas de hierbabuena, hojas de salvia, laurel o mirto, pétalos de rosa y algunos trozos de vainilla. Añadiendo un poco de alcohol o esencia de rosas conseguirás reavivar la fragancia cuando vaya perdiendo intensidad.