Cuando tus hijos comienzan a crecer y se convierten en adolescentes, hay dos temas que se visten de una gran relevancia: el sexo y las drogas. No existen fórmulas mágicas ni recetas implacables para poder hablar de estos temas y que todo quede claro. Son cuestiones complejas, profundas en una etapa de la vida complicada.

Pero siempre sucede, irrevocablemente, lo mismo: cuando una madre comienza a hablar de las drogas con un hijo, éste le pregunta: "¿Y tú, mamá, has probado?" ¿Qué le responderías? Si lo has hecho, ¿le mentirías? ¿O en cambio le dirías la verdad para explicarle que no te han hecho nada bien?

Roxana A. Soto, del portal Mamás Latinas, te cuenta sobre unos estudios recientes que dan la solución.

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