HOUSTON – Lo que empezó como una fiesta con graderías llenas, música y adrenalina casi que termina en tragedia luego del violento choque que tuvieron en la última vuelta del Grand Prix Penzoil-Shell los corredores Dario Franchitti y Takuma Sato.

El toque de los dos carros hizo que el vehículo de Franchitti saliera por el aire y fuera a dar contra la malla que separaba la pista de las graderías. En el incidente también se vio involucrado el venezolano E.J. Viso.

El monoplaza de Franchitti quedó completamente destrozado, el corredor sufrió la ruptura de dos vértebras y de su tobillo derecho, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital Herman Memorial.

Sin embargo, el veterano piloto de la seria Indy Car no fue el único afectado con el estruendoso choque, ya que 13 espectadores sufrieron heridas por los pedazos de auto, malla y llantas que salieron disparados por el aire.

Dos de los espectadores, así como un oficial de la carrera fueron trasladados también al hospital para mayor observación. Los otros 11 heridos fueron evaluados en el lugar.

Pero Franchitti no fue el único gran perjudicado del Grand Prix en Houston

Helio Castroneves, el brasileño del equipo Penske, quien llegó con una cómoda ventaja en la clasificación general de 45 puntos sobre Scott Dixon, terminó el fin de semana relegado al segundo lugar 25 puntos por debajo de Dixon, a falta de una carrera que se disputará en dos fines de semana en Fontana, California.

El brasileño no pudo figurar en ninguna de las dos carreras disputadas el fin de semana y este domingo vio cómo su motor se fundía impotentemente cuando mediaba la mitad de la válida.