Se espera que este miércoles conozca su sentencia una mujer de Dallas que confesó haber pegado las manos de su hija a la pared y luego golpearla, como castigo por haber ensuciado sus pantalones.

Elizabeth Escalona enfrenta hasta cadena perpetua tras las rejas. El miércoles tomarán el estrado los testigos en favor de Escalona, en el tercer, y posiblemente último día de la audiencia de sentencia.

Se espera que Escalona testifique para tratar de explicar por qué golpeó violentamente a su hija de dos años de edad.

La madre de cinco, ha recibido la orden de permanecer alejada de sus hijos desde que admitió golpear a su hija Jocelyn, de dos años de edad, en septiembre del 2011.

De acuerdo con los médicos que la atendieron, la niña, que fue trasladada a la sala de emergencia del Centro Médico Infantil, sufrió heridas de la cabeza a los pies, en la golpiza que la dejó apenas aferrándose a la vida.

Escalona admitió que perdió los estribos y que se sentía frustrada al tratar de enseñar a su hija a usar el baño.

La niña, que se recuperó de sus heridas y está a punto de cumplir 4 años, está ahora al cuidado de su abuela, Ofelia Escalona, quien está pidiendo al juez clemencia para su hija.

El miércoles, la  media hermana de Elizabeth, la describió como una "gran madre hasta el día de hoy".

Para los fiscales, la libertad condicional no es un castigo digno del delito y están pidiendo al juez que sentencie a Escalona a por lo menos 45 años de prisión.